Evangelización, Proceso, Reflexiones, métodos….

La ciudad despierta muchos anhelos, sueños, imaginarios.

Los imaginarios más importantes que todo hombre y mujer puede anhelar en lo profundo de si, son; ir más allá de lo que ahora soy: trascender; socializarme: tener relaciones con muchos; existir en plenitud; vivir muchos años; ser-mucho: poseer, valer; ser identificado(a): que me conozcan y me re-conozcan; experimentar éxtasis o felicidad;  tener poder, dominar, estar en muchas partes a la vez…..

La urbe ofrece muchos lugares, momentos y espacios en que todos estos anhelos pueden ser experimentados, desde ahora, por el ser humano; y los ofrece no sólo como ‘probadita’, sino como ‘probadota’. Tiene ofertas para todos los gustos y posibilidades. Cada uno los puede vivir a su nivel y así ‘sentirse otro(a)’. Es aquí donde se habla de la existencia de religiones seculares, o sea, del mundo.          De esta manera, la gran ciudad se convierte en un verdadero ‘supermercado de religiones’….       En cada ciudad hay lugares y espacios en que el citadino realiza sus  anhelos o imaginarios, en medio de símbolos y rituales concretos.

“Vemos así que la tarea evangelizadora se mueve entre los límites del lenguaje y de las circunstancias.… y entonces (un corazón misionero) no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino”.          EG # 45

“SALGAMOS, Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo…. prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades…..Si algo debe inquietarnos santamente y preocupar nuestra conciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida….   EG #49

“El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con su presencia física que interpela, con su dolor y sus reclamos, con su alegría que contagia en un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable del don de sí, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliación con la carne de los otros. El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura”.             EG # 88

“Evangelizar, es hacer presente en el Mundo, el REINO de DIOS”   EG # 176,

Papa Francisco

En esta sección tenemos Documentos Descargables relacionados con estos temas

                         Presentaciones de Monseñor Jaime Mancera y Documentos sobre La Intervención Urbana (Dr. Victor Hugo)

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